- Reniego (A veces):
- lemauvl

- 17 abr 2019
- 2 Min. de lectura
A veces… cuando me encuentro solo,
cuando sé pensar que no soy nadie,
envidio la felicidad de otros
y quiero solamente ser alguien…
Cuando el abismo del pensamiento
me precipita a sus zonas lóbregas
y me confundo, ciego y lamento
al mirar mis ideas melancólicas,
quisiera ignorar todas las cosas,
vivir el futuro no pensando,
ver el mar, ver el cielo y las rosas…
no pensar ni soñar anhelando.
Cuando la sagaz inteligencia
con su máquina de presunciones
solamente atisba inconveniencias
matando cruel tantas ilusiones,
tengo ganas de truncar mis ideas
y olvidar la lógica y razón,
para permitir que mi alma quiera
y pueda volar el corazón.
Cuando de la soledad la gloria
parece no llenar el vacío
y no es ya suficiente la euforia
y me arrastro como agua del río,
pretendo bajar junto al rebaño
y hacer míos sus burdos anhelos,
matar con placer mis desengaños
y vivir en los ojos con velo.
Cuando ya del utópico ideal
me desespera la incierta espera
y empieza mi espíritu a dudar
con la incertidumbre que lacera,
me canso de vivir como vivo
y como un hombre deseo gozar
del disfrutar que he pensado esquivo
junto a mis horas de soledad.
Cuando de escribir tanta poesía
de heridas de mi vida y el amor
se cansa mi mano entumecida
y siento morir la inspiración,
desearía aborrecer las musas,
dormir ante la vida el dolor,
para dejar de plantearme excusas
y darle a mi existencia calor.
Cuando de amar imposibles lloro
y me desespero de tristezas,
y deja de ser el ser que adoro
y siento que la vida me pesa,
entonces desprecio el sentimiento
y lloro en la ceniza que quema
y maldigo mi destino al viento;
mantengo en silencio un triste poema.
Cuando de soñar todos los días
forjando en nubes un mundo mío,
paso en vela la noche sombría
y fumo sin contar cigarrillos,
ahogarme quiero entre humo narcótico
para pensarme capaz de hacerlo
y de matar mi ser melancólico
y ser lo que jamás podré serlo…
Cuando la existencia misma es nada
y aburre su cotidiana forma,
y quiero yo volver a ser nada
para olvidar que he sido una cosa,
dudo si no es mejor darme un tiro
que derrame al suelo mi cerebro
y arrepentirme al postrer suspiro
de negarme a recibir consuelo…
y cuando me doy cuenta qué he escrito,
dominado de una falsa envidia
que vuelve cuerdo el corazón mío,
río alegre de tantas mentiras,
y gozo triste de mi locura
que no deja que se apague el fuego
que siendo mi muerte es mi ventura
y que siendo mi angustia lo quiero,
porque es él de mi orgullo la fe,
pese a que a veces yo tengo miedo,
y es parte unida tanto a mi ser,
aunque a veces (por joder) lo niego
… a veces …
Sábado 08 de julio del 2000





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